Desde el comienzo de su utilización está rodeada de un debate sobre sus efectos tóxicos para la salud y el medio ambiente.

El origen

El glifosato se comercializó por primera vez en la década de 1970 por Monsanto con el nombre de Roundup. Es el herbicida de amplio espectro no selectivo más utilizado en la actualidad tanto en agricultura como en jardinería.

Desde el comienzo de su utilización está rodeada de un debate sobre sus efectos tóxicos para la salud y el medio ambiente.

El problema

Millones de hectáreas de tierras de cultivo, parques y hasta calles son rociadas con glifosato cada año en todo el mundo. Cuando se usa en agricultura, este compuesto penetra en el suelo, se filtra en el agua y sus residuos permanecen en los cultivos: está en lo que comemos, en el agua que bebemos y en nuestros cuerpos.

El glifosato es un herbicida que ha sido clasificado por la Organización Mundial de la Salud como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”

Desde hace décadas se viene denunciando los potenciales efectos dañinos del glifosato para la salud humana, pero nunca se han llegado a tomar medidas. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha clasificado el glifosato como “probablemente cancerígeno para los seres humanos”, basándose en una fuerte evidencia de que es cancerígeno para los animales. También se sospecha que actúa como un disruptor endocrino y que es tóxico para la reproducción.

Además de en nuestra salud, el uso de glifosato tiene grave impacto en el medio ambiente, puesto que contamina los suelos y el agua y afecta a otros seres vivos (organismos acuáticos desde algas microscópicas hasta peces y moluscos, pasando también por las ranas y sus renacuajos, y organismos del suelo, como las lombrices de tierra, fundamentales para mantener e incrementar la fertilidad del suelo).

A partir del 7 de julio de 2017 California incluye el glifosato en su lista oficial de productos cancerígenos.

Controversia

En dos ocasiones la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) ha encontrado científicos falsificando deliberadamente los resultados de las pruebas realizadas en los laboratorios de investigación contratados por Monsanto para estudiar los efectos del glifosato.

Por otra parte un reciente estudio del Grupo de Investigación para el Interés Público de los Estados Unidos (US PIRG, por sus siglas en inglés), encontró que 19 de 20 cervezas y vinos de marcas mundiales -incluidas las etiquetadas como “orgánicas”- contienen restos de glifosato.

El problema es que muchas de estas marcas se anuncian como orgánicas, lo que significa que deberían estar libres de pesticidas, y eso podría engañar a los consumidores.

¿Qué ocurre en Uruguay?

En Uruguay la norma UNIT 833-2008 [regula requisitos para la calidad del agua potable] establece un límite máximo de 700 microgramos de glifosato por litro. En legislaciones de Estados Unidos y Europa existen recomendaciones para el máximo valor de glifosato recomendado en una amplia serie de alimentos que incluyen frutas y hortalizas, este valor oscila entre 0.05 miligramos por kilo y 10 miligramo por kilo. Estos resultados requieren el análisis del gifosato en agua y alimentos para evaluar el nivel de seguridad de los mismos.

En Ecotech te ofrecemos análisis de Glifosato y todas las herramientas para llevar a cabo un mejor control de tus productos y proveedores.


Fuente. LaRed21

Fuente. Greenpeace

Fuente. EFSA journal(Autoridad europea de seguridad alimentaria)


Por: Gualberto Trelles el 05/04/2019

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Sobre el autor: Gualberto Trelles

Director y fundador de Laboratorio Ambiental Ecotech Ing. Químico, Master of Science en Suelos Contaminados UDELAR. Presidente de Asociación de Ingenieros Químicos